No violencia: un exceso de amor

Como un muro que porta color en lugar de división, practicamos un amor que se dirige hacia el otro, negándonos a elegir un único bando.


No violencia: la vocación cristiana 


No violencia: un exceso de amor


Lunes, 21 de septiembre de 2026 

Dia Internacional de la Paz

 

El sacerdote y teólogo Emmanuel Katongole reflexiona sobre cómo la no violencia refleja el amor de Dios, encarnado y experimentado en la vida de Jesús: [2]  

En un mundo adicto a la violencia, el compromiso con la no violencia no puede sino sonar tanto a idea descabellada como a peligrosa fantasía utópica... Nuestra imaginación se ha embotado hasta el punto de creer en la inevitabilidad de la violencia. Hemos llegado a pensar que solo la violencia puede garantizarnos seguridad o impedir que los malvados nos hagan daño a nosotros y a nuestros seres queridos.  

Esto es mentira... Lo sé por experiencia propia. Crecí en Uganda bajo la brutal dictadura de Idi Amin (1925–2003). Al terminar la secundaria, decidí unirme a la «guerra de liberación» para luchar contra Idi Amin. Al mirar atrás, me doy cuenta de que solo por la gracia de Dios me libré de esa mentira de la liberación mediante la violencia; pues la guerra de liberación logró, en efecto, derrocar a Idi Amin. Sin embargo, nuestros «libertadores» pronto se convirtieron en dictadores asesinos, y necesitamos otra guerra de liberación para deshacernos de los «libertadores». Es una historia que se ha repetido por toda África: luchar para acabar con la lucha...  

Dios crea, gobierna y redime al mundo de manera no violenta. Esto es lo que hace único a Dios, tal como lo hemos llegado a conocerlo a través de la vida y el ministerio de Jesucristo: un Dios todopoderoso (¡omnipotente!) que se hace humano y sufre una muerte violenta en la cruz; un Dios que responde al mal con un exceso de amor. Este es el camino de Dios, la lógica singular del Evangelio. Como recordó el arzobispo Emmanuel Kataliko (1932–2000) a los cristianos de Bukavu durante un mensaje de Cuaresma en el año 2000: «La lógica del Evangelio no es una lógica de poder, sino de la cruz. Dios ha elegido a los débiles del mundo para confundir a los fuertes... La única respuesta ante el exceso de mal es el exceso de amor». [3]  

El exceso de amor es lo que da forma a una revolución —la revolución de amor no violento— a la que Dios invita a los cristianos. Pues, como nos recuerda el Papa Francisco: «El Hijo de Dios, al hacerse carne, nos convocó a la revolución de la ternura». [4] …  

Esta revolución del amor no violento no es una fantasía utópica. Existen muchas historias de cristianos cuyas vidas dan testimonio de esta revolución de la ternura y de quienes podemos aprender las exigencias del camino de la no violencia...  

[El arzobispo] Christopher Munzihirwa señalaba esta revolución cuando, poco antes de ser asesinado, recordó a la gente de Bukavu que todo cristiano está invitado a emprender «el camino de Cristo». Para Munzihirwa, entrar en el camino de Cristo no era simplemente una exhortación piadosa; era una invitación a una visión y un compromiso sociales que conducen a «la construcción de una paz verdadera y duradera». [5] …  

Rodeados por una nube de testigos, tal vez nosotros también podamos atrevernos no solo a decir «no» a la violencia, sino a responder a ella mediante un exceso de amor. Al hacerlo, nos descubrimos formando parte de la revolución de la ternura.




2 Emmanuel Katongole, “As If from Another Planet: Nonviolent Witnesses from Africa,” ONEING 10, no. 2, Nonviolence (Fall, 2022), 87–88, 89, 91, 93. Available in print and PDF download

3 Emmanuel Katongole, Born from Lament: The Theology and Politics of Hope in Africa (William B. Eerdmans, 2017), 126. 

4 Pope Francis, Evangelii Gaudium, 88. 

5 Katongole, Born from Lament, 168. 

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