Bondad revelada
Todo le pertenece
Bondad revelada
Lunes, 24 de enero de 2022
El padre Richard cree que la vida y las enseñanzas de Jesús nos ofrecen un ejemplo fundamental del amor todo-inclusivo de Dios que se nos pide que imitemos: 1
El genio religioso absoluto de Jesús es que rechaza por completo todos los códigos de deuda, los códigos de pureza, las cuarentenas religiosas y la búsqueda de pecadores. Rechaza el punto de partida mismo de las religiones históricas. Se niega a dividir el mundo en puros e impuros, para disgusto de casi todos —entonces y ahora.
Jesús sorprendentemente no está molesto con los pecadores. Este es un shock tan total que la mayoría de los cristianos, hasta el día de hoy, se niegan a verlo. Solo está molesto con las personas que no se creen pecadoras: estos individuos negadores, temerosos e ilusorios son la obstrucción real. Es mucho más probable que odien y no sientan escrúpulos. Antiguamente, la religión pensaba que su misión era expulsar el pecado y el mal. A través de Jesús, aprendemos que el pecado está en el mismo acto de expulsar. No hay lugar para expulsarlo. Nos hemos encontrado con el enemigo, y el enemigo somos nosotros. O cargamos y transformamos el mal de la historia humana como nuestro problema, o aumentamos su eficiencia y poder odiándolo y castigándolo “allí”. El modelo de Jesús fue presentado de manera precisa y concisa por Pablo: “Cristo no cometió pecado alguno; pero por causa nuestra, Dios lo hizo pecado, para hacernos a nosotros justicia de Dios en Cristo” (2 Corintios 5:21). Lo admito, eso es contradictorio para la mayoría de las personas. Solo los místicos y los pecadores parecen entenderlo.
En la historia del Buen Samaritano (Lucas 10:30–37), Jesús habla de un hombre al borde del camino que se despertó en territorio enemigo y se dio cuenta de que, había sido amado por el mismo que se suponía que lo odia y a quien se supone que debe temer. ¿Podría ser este el despertar de todos? ¿Podría ser esta una imagen precisa del descubrimiento de Dios y la verdad? Jesús está presentando claramente al samaritano extranjero como una imagen de Dios. Termina la impactante parábola diciendo: “Ve y haz lo mismo” (Lucas 10:37). La tarea humana se ha convertido en la imitación misma de Dios, lo que parece casi impensable. Dios, a quien la historia nos ha enseñado a temer, es de hecho la bondad absoluta que nos envuelve y crea un universo seguro y sin amenazas para nosotros —un universo renovado que ahora podemos transmitir a los demás.
Para Jesús no hay posturas, pertenencias a grupos, conductas, rituales de oración, reglas dietéticas, ascesis o conciencia social que, por sí mismas, nos transformen o nos hagan iluminados, salvados o superiores. No hay elementos contaminantes ni personas a las que expulsar o excluir. Estas respuestas se exponen como inadecuadas sólo cuando se expone la bondad como el campo de acción divino. Todos y todo le pertenece.
1 Adaptación de Richard Rohr, The Wisdom Pattern: Order, Disorder, Reorder (Cincinnati, OH: Franciscan Media, 2001, 2020), 168–170.
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