Contemplación comprometida
Discernir lo que debemos hacer
Contemplación comprometida
viernes, 26 de agosto de 2022
La autora Sophfronia Scott se basa en la sabiduría y el ejemplo del monje trapense Thomas Merton (1915–1968) para discernir su respuesta al dolor del mundo: 1
Una ermita no está donde supongo que debo estar. De alguna manera siento esto. Se supone que debo decir algo, hacer algo. Y, sin embargo, siento que cualquier cosa que pueda ofrecer sería tragada por el ruido —sería un bebé llorando dentro de un huracán. Estoy al borde de un abismo, con las manos en los bolsillos. . .. Siento como si Thomas [Merton] estuviera a mi lado en una postura similar. Me ayuda a pensar en las posibilidades. Creo que diría que tengo que salir. Tengo que encontrar una manera de servir. Definitivamente diría que mi idea de la ermita es equivocada.
Él escribe, “La vida contemplativa no es, ni puede ser, una mera retirada, una pura negación, una vuelta de espaldas al mundo con sus sufrimientos, sus crisis, sus confusiones y sus errores”. “El intento en sí sería ilusorio. Nadie puede retirarse completamente de la sociedad”. 2 Cuando ingresó al monasterio después de meses de lucha espiritual, Merton describió la ligereza, como de . . . una partida del mundo. . .. Sus escritos de sus primeros años se centraron principalmente en el cultivo de la espiritualidad interior. . .. Pero a medida que maduró, tanto emocional como espiritualmente, también sintió que era más —mucho más— lo que podía estar haciendo. El mundo, el mismo estado, necesitaba que él llevara su voz a la mesa. . ..
En 1961, escribió su primer artículo sobre la paz, “La raíz de la guerra es el miedo”, y estableció el lugar de los cristianos en la lucha por la paz. Él escribe: “El deber de los cristianos en esta crisis es esforzarse con todo su poder e inteligencia, con su fe, esperanza en Cristo y amor por Dios y la humanidad, para hacer la única tarea que Dios nos ha impuesto en el mundo actual. Esa tarea es trabajar por la abolición total de la guerra”. 3 . . .
En la introducción al libro de Merton Passion for Peace, el autor William H. Shannon escribe: “Lo que le sucedió fue que su soledad se convirtió en lo que eventualmente toda verdadera soledad debe convertirse: compasión. . .. Este sentido de la compasión. . . lo movió a mirar de nuevo el mundo que creía haber dejado irrevocablemente veinte años antes, en 1941, cuando entró en el monasterio. Ahora sentía el deber de hablar, precisamente porque era un contemplativo”. 4
Scott se consuela con las reflexiones de Merton sobre la vida contemplativa y el mundo:
Solo tengo que dar un paso adelante en mi propia humanidad vulnerable, desecha, cruel y absurda. Y necesito seguir escribiendo. Siento, como una vez lo hizo Tomás, que he llegado a un punto de partida: “La convicción de que aún no he empezado a escribir, a pensar, a rezar, a vivir y que sólo hasta ahora despierto.” 5
1 Sophfronia Scott, The Seeker and the Monk: Everyday Conversations with Thomas Merton (Minneapolis, MN: Broadleaf Books, 2021), 101, 102, 111.
2 Thomas Merton, Seeds of Destruction (New York: Farrar, Straus and Giroux, 1964), xiii. Se realizaron ediciones menores para incorporar un lenguaje inclusivo.
3 Thomas Merton, “The Root of War Is Fear,” in Passion for Peace: The Social Essays, ed. William H. Shannon (New York: Crossroad Publishing, 1995), 12. Nota: Esta cita es del ensayo de Merton publicado en The Catholic Worker 28, no. 3 (October 1, 1961): 7. Se realizaron ediciones menores para incorporar un lenguaje inclusivo.
4 William H. Shannon, introduction to Passion for Peace: The Social Essays, Thomas Merton (New York: Crossroad Publishing, 1995), 2, 3. Emphasis in original.
5 Thomas Merton, journal, June 22, 1958, in A Search for Solitude: Pursuing the Monk’s True Life, ed. Lawrence S. Cunningham (San Francisco: HarperSanFrancisco, 1996), 207.
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