Evidencia de lo que no se ve
Estamos asombrados contemplando el cosmos y la ciencia que contiene.
Contemplación y Ciencia
Evidencia de lo que no se ve
Lunes, 2 de diciembre de 2024
La fe proporciona evidencia de lo que no se ve. —Hebreos 11:1
Richard Rohr describe cómo los místicos y los buscadores sinceros descubren “la evidencia de lo que no se ve”: [3]
Toda la tradición de la fe insistió en que efectivamente había “evidencia de lo que no se ve”, sin embargo, con demasiada frecuencia la noción común de fe tenía poco que ver con discernir la evidencia real disponible en el presente, en la mente, la memoria, el corazón, el alma y en la creación misma.
San Agustín, Teresa de Ávila y Juan de la Cruz encontraron esa evidencia “invisible” en la naturaleza misma del alma y su funcionamiento interno, pero debemos admitir que esto no se lo han enseñado ni experimentado a la mayoría de los cristianos de domingo. Muchos creyentes formales encontraron evidencia en las Escrituras y los dogmas que apoyaban y afirmaban su encuentro personal con Dios, pero para muchos de ellos usaron las Escrituras y los dogmas hacían innecesaria su propia experiencia. Otros, como San Francisco, San Buenaventura, Teilhard de Chardin, muchos poetas y místicos cotidianos encontraron evidencia en el mundo natural, en los elementos, las estaciones, los animales y todos los seres vivos, pero lamentablemente a menudo fueron marginados como meros “místicos de la naturaleza” y colocados fuera de la tradición principal. Esto me hace pensar que nosotros los cristianos nunca entendimos el mensaje central de la encarnación, y mucho menos sus implicaciones masivas. Esto a pesar del mensaje directo y claro de San Pablo:
Lo que de Dios se puede conocer, ellos lo conocen muy bien, porque él mismo lo ha mostrado —pues lo invisible de Dios se puede llegar a conocer, si se reflexiona en lo que él ha hecho. (Romanos 1:19-20).
Esta generación dispone un tipo completamente nuevo de evidencia, exhibición y aparición que demuestra que Pablo estaba en lo correcto. ¡Y esta maravillosa evidencia está surgiendo de los descubrimientos de la mente científica! Dios viene al mundo de maneras siempre sorprendentes para que el buscador sincero siempre encuentre evidencias. ¿Quizás es la búsqueda sincera el verdadero significado de caminar en la fe?
La búsqueda de la verdad, la búsqueda del amor auténtico y la búsqueda de Dios son, en definitiva, la misma búsqueda. Prefiero a “alguien que da su vida por su amigo” (Juan 15:13) mediante una búsqueda sincera, una erudición exigente y un servicio auténtico, que a aquellos que no buscan nada, no hacen ningún trabajo mental o emocional y no tienen un corazón abierto para el mundo, sino que solo quieren personalmente “ir al cielo”. Durante demasiado tiempo hemos consentido, sin ningún estímulo de Jesús, este individualismo no-cristiano.
La forma, la posibilidad y el significado de la evidencia se están ampliando rápidamente. Las personas religiosas harían bien en sumarse. Francamente, creo que es lo que los padres y madres cristianos del desierto, los místicos y los santos, querían decir con “prácticas” espirituales concretas, y lo que las religiones orientales querían decir con “medios adecuados”. Ese “hacer” nos dará el tipo de evidencia que no se puede negar. Nos lleva al mundo de la acción y más allá de la mente — a un lugar donde ahora “creemos” porque lo sabemos por nosotros mismos.
3 Adaptación de Richard Rohr, introduction to ONEING 2, no. 2, Evidence (Fall 2014): 11–12, 14. Available in print and PDF download.

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