Revelación y Transformación
Buenas noticias para un mundo fracturado
Revelación y Transformación
Miércoles, 7 de enero de 2026
El Padre Richard Rohr describe la Biblia como una continua fuente de revelación y transformación: [6]
Esta maravillosa antología de libros y cartas llamada la Biblia tiene como fin la transformación divina (teosis), no la comodidad intelectual ni la autocomplacencia, ni siquiera la justicia. La revelación bíblica nos invita a una experiencia genuinamente nueva. Sorprendentemente, la conciencia humana del siglo XXI está, más que nunca, preparada para tal experiencia—¡y también la necesita con urgencia! El problema es que hemos convertido la Biblia en un conjunto de ideas —sobre las que podemos acertar o no— en lugar de una invitación a una nueva perspectiva. Peor aún, muchas de esas ideas son las mismas de siempre, un reflejo del sistema de recompensa y castigo de la cultura dominante, de modo que la mayoría de la gente ni siquiera espera nada bueno ni nuevo de la trascendental revelación que llamamos la Biblia.
La palabra que los cuatro evangelistas (Mateo, Marcos, Lucas y Juan) y el apóstol Pablo eligieron para nombrar esta nueva revelación era extraña. Evangelio, que ahora traducimos como "buena noticia", era en realidad una palabra tomada de un mundo dominado por guerras y batallas. Un "evangelio" era el mensaje de victoria que anunciaba una nueva era al partido vencedor. Obviamente, el mensaje de Jesús se percibía como algo genuinamente bueno y genuinamente nuevo. Esto sigue siendo cierto hoy en día—si nos hacemos las preguntas correctas y tenemos "pobreza de espíritu" (Mateo 5:3).
Estoy seguro de que a veces desearíamos que la Biblia fuera una especie de "siete hábitos de la gente altamente efectivas". Quizás hemos pensado: "Solo danos las conclusiones correctas", en lugar de todos esos libros de reyes, enseñanzas levíticas, crónicas de diversas batallas y esas cartas paulinas que a tantos no nos gustan. “¿Qué tiene que ver toda esta historia monótona, la ciencia obsoleta y la violencia descarada con algo que realmente importa?” Por eso tanta gente abandona la Biblia.
Pero la genialidad de la revelación bíblica reside en que no solo nos da las conclusiones. Nos da tanto el proceso para llegar a ellas como la autoridad interior y exterior para confiar en ese proceso. La vida misma —y también las Escrituras— siempre avanza tres pasos hacia adelante y dos hacia atrás. Capta la idea y luego la pierde o la duda. En eso, el texto bíblico refleja nuestra propia conciencia y trayectoria humana.
Siempre necesitamos lo que Jesús describió como la mente de principiante de un niño curioso. Lo que algunos llaman una inmediatez constantemente renovada es el mejor camino hacia la sabiduría espiritual. Si solo nos preocupa el estatus espiritual de nuestro grupo o nuestros planes privados de "seguridad social", las Escrituras no serán nuevas, ni buenas, ni siquiera atractivas. Seguiremos adelante a toda velocidad, incluso después de leerlas. Serán “religión” tal como la esperamos en nuestra cultura particular, pero no una “buena noticia” genuina con el poder de reorganizarlo todo.
6 Adaptado de Richard Rohr, Things Hidden: Scripture as Spirituality, rev. ed. (Franciscan Media, 2022), 1, 2, 6.

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