Ser el Cuerpo de Cristo

Al igual que los anillos de los árboles, la comunidad imperfecta pero viva de la iglesia primitiva crea círculos de amor, alegría y compañerismo a través del tiempo. 

 El camino de la Iglesia Primitiva 

 

Ser el Cuerpo de Cristo 

Lunes, 15 de junio de 2026 

El Padre Richard describe la influencia del apóstol Pablo en la formación de las primeras iglesias cristianas: [5  

El apóstol Pablo sabía que el mensaje del evangelio debía tener una encarnación concreta, por lo que se dedicó a fundar lo que él llamó «iglesias». La primera visión de Jesús sobre la iglesia es tan sencilla que podríamos pasarla por alto: «Porque donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos» (Mateo 18:20). Sin duda, por eso Jesús insiste en que el mensaje no sea comunicado por un solo evangelista, sino enviando a los discípulos «de dos en dos» (Marcos 6:7). El individuo solo no es un comunicador adecuado del mensaje central.   

En vida de Pablo, la iglesia cristiana aún no era una institución ni un conjunto centralizado de prácticas y creencias comunes. Era un organismo vivo que comunicaba el evangelio principalmente a través de las relaciones. La brillante metáfora de Pablo para esta encarnación viva, orgánica y concreta es «el cuerpo de Cristo»: «Así como el cuerpo humano, aunque compuesto de muchas partes, es una sola unidad, puesto que todas esas partes forman un solo cuerpo, así sucede con Cristo» (1 Corintios 12:12). En el corazón de este cuerpo, proporcionando la energía que vivifica a toda la comunidad, aunque cada una de maneras diferentes, se encuentra «el amor de Dios que ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo» (Romanos 5:5).   

Este Espíritu es la energía fundamental del universo, el Fundamento de Todo Ser, descrito en los primeros versículos de la Biblia (Génesis 1:2). La unión no es mera reflexiones piadosas, sino la obra concreta de Dios. Es la forma en que Dios ama lo que creó. Pablo escribe que es precisamente «en la unión de ustedes que son el Cuerpo de Cristo» (1 Corintios 12:27). Al permanecer —contra toda prueba y resistencia— dentro de esta luminosa red de relaciones, en este estado vibracional de amor, experimentamos una noción muy honesta y sana de salvación comunitaria.   

Las iglesias o comunidades que Pablo fundó son sus recursos audiovisuales a los que puede recurrir dentro de un imperio depravado (donde la dignidad humana nunca fue considerada inherente) para dar credibilidad a su mensaje. A quienes preguntaban: "¿Por qué deberíamos creer que es posible una vida nueva o diferente?", Pablo podía responder: "Miren a esta gente. Son diferentes. Este es un orden social distinto". En Cristo, "ya no hay distinción entre judío y griego, esclavo y libre, hombre y mujer, sino que todos ustedes son uno en Cristo Jesús" (Gálatas 3:28). Esto no es solo una idea religiosa, sino un mensaje socioeconómico que comenzó a cambiar el mundo, y que aún puede hacerlo.    

Para Jesús, enseñanzas como el perdón, la sanación y la justicia son la verdadera evidencia de una vida nueva y compartida. Si no vemos esto en las iglesias y comunidades espirituales, la religión es pura fantasía y, en gran medida, una ilusión. La búsqueda de la paz, el perdón y la reconciliación no son una especie de pase al cielo en el futuro. Son el precio de la humanidad, la señal del cielo, ahora. 

 

 

5 Adaptado de Richard Rohr: Essential Teachings on Love, seleccionado por Joelle Chase y Judy Traeger (Orbis Books, 2018), 103–104.

 

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