Persona de fe y amor
Fe con Duda
Persona de fe y amor
Viernes, 11 de septiembre de 2026
Brian McLaren explica cómo encontró apoyo en la Biblia para aceptar la incertidumbre y expandir su fe: [11]
Para mi sorpresa, descubrí que... en la Biblia que había estado leyendo toda mi vida, y especialmente en la vida y las enseñanzas de Jesús, María, Pablo, Santiago y Juan, la nueva comprensión de la fe que mi corazón anhelaba había estado esperando todo este tiempo, como un manantial oculto...
En el Sermón del Monte, Jesús no enseña una lista de creencias para memorizar y recitar. Más bien, enseña una forma de vida que culmina en un llamado a un amor revolucionario. Este amor revolucionario va mucho más allá del amor convencional, aquel que distingue entre nosotros y ellos, entre el hermano y el otro, o entre el amigo y el enemigo (Mateo 5:43). Por lo contrario, debemos amar como Dios ama, con un amor que no discrimina y que incluye incluso al enemigo.
Por si esto no fuera suficientemente revolucionario, podemos recurrir a Pablo... Cuando intenta resumir lo que Dios exige y desea, Pablo no dice: «Porque toda la ley se resume en un solo mandamiento: "Tendrás las creencias justas"». Más bien, declara: «Porque toda la ley se resume en un solo mandamiento: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo"» (Gálatas 5:14) ...
Encontramos lo mismo en las epístolas de Juan. En 1 Juan 4:7 y siguientes, Juan no dice:
Amados, aferrémonos a las creencias correctas, porque la rectitud proviene de Dios; todo el que cree en las afirmaciones requeridas ha nacido de Dios y conoce a Dios. Quien no confiesa las creencias correctas no conoce a Dios, pues Dios es rectitud.
Más bien, Juan dice esto:
Amados, amémonos unos a otros, porque el amor proviene de Dios; todo el que ama ha nacido de Dios. Quien no ama no conoce a Dios, pues Dios es amor...
¿Eres un creyente que antepone sus creencias particulares, o eres una persona de fe que antepone el amor?...
Esa expresión que acabo de utilizar, «persona de fe», en cierto sentido constituye una generalización sencilla. Sirve como una descripción que da cabida a cristianos, musulmanes, judíos, etcétera. Sin embargo, empiezo a comprender que la expresión «persona de fe» no es solo una generalización; es también un elemento diferenciador frente a la «persona de creencias». Refleja un anhelo compartido por personas de todas estas tradiciones diversas: no ser definidas por listas de creencias excluyentes entre sí, sino por algo más profundo: la fe en un amor universal y no discriminatorio que nos convoca a todos.
Desde esta perspectiva, la palabra «duda» puede adquirir dos significados muy distintos. Cuando se aplica a una fe que se manifiesta en creencias, significa una cosa; cuando se aplica a una fe que se expresa mediante un amor revolucionario, significa algo muy diferente. A veces, solo al poner en duda una religión que se manifiesta en creencias podemos descubrir una fe que se expresa en un amor revolucionario.
11 Brian D. McLaren, Faith After Doubt: Why Your Beliefs Stopped Working and What to Do About It (St. Martins, 2021), 123, 124–126, 127.

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