Una enseñanza sorprendente
Las Bienaventuranzas: semana uno
Una enseñanza sorprendente
Domingo, 5 de julio de 2026
Durante las próximas dos semanas, las Meditaciones Diarias reflexionarán sobre las Bienaventuranzas (Mateo 5:1-16), las enseñanzas centrales de Jesús en el Sermón de la Montaña. Brian McLaren, maestro del CAC, describe la escena: [1]
Imagínese en Galilea, en una ladera azotada por el viento cerca de un pequeño pueblo pesquero llamado Cafarnaúm. Bandadas de pájaros sobrevuelan y aterrizan… El mar de Galilea brilla de un azul intenso bajo nosotros, reflejando el cielo despejado del mediodía.
Un pequeño grupo de discípulos rodea a un joven que aparenta unos treinta años. Está sentado, como solían hacerlo los rabinos en aquella época y cultura. Una gran multitud se extiende más allá del círculo íntimo de discípulos, como si escucharan a escondidas lo que les enseña. Este es el día que han estado esperando. Este es el día en que Jesús les transmitirá la esencia de su mensaje.
Jesús comienza de una manera fascinante. Usa el término «bienaventurados» para abordar la cuestión de la identidad, la cuestión de quiénes queremos ser. En tiempos de Jesús, decir «Bienaventurados estos» era decir «Prestad atención: estos son los que debéis aspirar a ser…». Es lo opuesto a decir «¡Ay de esos!» o «¡Malditos sean esos!», que significa: «Tomad nota: definitivamente no queréis ser como esos…». Sus palabras sin duda sorprenden a todos, porque normalmente jugamos según estas reglas:
Haz todo lo posible por ser rico y poderoso.
Fortalécete y hazte resistente a cualquier sentimiento de pérdida.
Mide tu éxito por la cantidad de tiempo que dedicas a pensar solo en ti y en tu felicidad.
Sé independiente y ambicioso, con hambre de éxito y sed de ascender en la jerarquía social.
Responde con rapidez cuando otros te ataquen y cuidad tu imagen para mantenerte siempre popular.
Pero Jesús define el éxito y el bienestar de una manera profundamente diferente… Él aboga por una identidad caracterizada por la solidaridad, la sensibilidad y la no violencia. Celebra a quienes anhelan justicia, encarnan la compasión y manifiestan integridad y honestidad. Crea un nuevo tipo de héroe: no guerreros, ejecutivos corporativos ni políticos, sino activistas valientes y decididos por una paz preventiva, dispuestos a sufrir con él en la tradición profética de la justicia…
Hace calor bajo el sol de Galilea. Aun así, la multitud escucha atentamente cada palabra de Jesús. Perciben que algo profundo y transformador está ocurriendo en su interior y entre ellos. Jesús no se limita a restaurar su religión a un estado ideal del pasado, ni tampoco incita a la discordia… Los invita a reflexionar sobre quiénes son, quiénes quieren ser, en qué tipo de personas se convertirán y qué quieren hacer con sus vidas.
Al reflexionar hoy sobre el mensaje de Jesús, nos unimos a aquellas personas en esa ladera, lidiando con la pregunta de quiénes somos ahora y en quiénes queremos convertirnos en el futuro… Al escuchar a Jesús, cada uno de nosotros sabe, en lo más profundo de su ser: Si acepto esta nueva identidad, todo cambiará para mí. Todo cambiará.
1 Brian D. McLaren, We Make the Road by Walking: A Year-Long Quest for Spiritual Formation, Reorientation, and Activation (Jericho Books, 2014), 127–130.

Comentarios
Publicar un comentario