Una santa para las masas
Teresa de Lisieux: el camino del amor
Una santa para las masas
Jueves, 1 de octubre de 2026
Fiesta de Santa Teresita de Lisieux
Dorothy Day, cofundadora del movimiento Catholic Worker (Trabajador Católico), sentía un profundo apego por Teresita de Lisieux debido a su «caminito» (petite voie) hacia Dios, una vía abierta a todos, incluidas las personas que viven en la pobreza. Day escribe sobre el gran atractivo que Teresita ejercía: [11]
Fue el «trabajador», el hombre común, quien primero difundió su fama de boca en boca. Fueron las masas quienes primero la proclamaron santa. Fue «el pueblo».
Cuando pensamos en las masas, pensamos en las olas del mar, en los bosques, en los campos de trigo; todo ello movido por el Espíritu que sopla donde quiere. Cuando pensamos en el pueblo, pensamos en el niño en la escuela... en la madre que trabaja... en el hombre que viaja, en el trabajador migrante... en el soldado, en el rico, en el burgués, en el pobre que vive en viviendas precarias, en el indigente de la calle. En gran medida, ella ha dirigido su mensaje a todos ellos.
¿Qué tenía ella que ejercía tal atractivo? Quizás el hecho de que, en su sencillez, se parecía tanto al resto de nosotros. No se relatan milagros durante su vida; simplemente era buena...
Es el mundo mismo quien la ha canonizado; es la gente común quien la ha acogido en su corazón.
Day describe por qué el «caminito espiritual» de Teresa es tan importante hoy en día:
[Teresa] vivía la presencia de Dios y hacía todas las cosas —todas las pequeñas cosas que conforman nuestra vida cotidiana y el trato con los demás— para honor y gloria [de Dios]. No necesitó mucho tiempo para exponer lo que ella misma llamaba «su caminito», el cual, según decía, era para todos. Ella escribió su historia, y Dios hizo el resto. Dios y el pueblo...
¿Qué es lo que destaca en su vida? Su santidad, por supuesto, y la santidad de toda su familia. Eso no es algo común en estos tiempos de materialismo de posguerra y delincuencia...
A medida que los gobiernos se vuelven más fuertes y centralizados, la persona común percibe su propia impotencia. Cuando el mundo entero parece volcado en los preparativos bélicos y en la exhibición de fuerza, el mensaje de Teresa es muy distinto.
Ella habla a nuestra propia realidad. ¿Es el átomo algo pequeño? Y, sin embargo, ¡qué estragos ha causado! ¿Es su «caminito» una pequeña contribución a la vida del espíritu? Cuenta con todo el poder del espíritu del cristianismo. Es una fuerza explosiva capaz de transformar nuestras vidas y la vida del mundo, una vez que se pone en práctica...
Se puede afirmar que esta santa de nuestros tiempos está liberando una fuerza —una fuerza espiritual— sobre el mundo para contrarrestar ese miedo y ese desastre. Sabemos que un solo impulso de gracia posee un poder infinitamente mayor que el de una bomba de cobalto. Teresa dijo: «Todo es gracia».
Ella declaró: «Pasaré mi cielo haciendo el bien en la tierra». «Suscitaré una poderosa legión de pequeños santos». «Mi misión es hacer que se ame a Dios, hacer que se ame al Amor».
11 Dorothy Day, Therese (Fides Publishers, 1960), 173–175.

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