Tiempo para Crecer

Caminar por la naturaleza se convierte en un espejo del Éxodo mismo: arriesgarnos a lo desconocido para que, en el caminar, descubramos la presencia tranquila y fiel que nos conduce hacia la libertad y una comunión más profunda con Dios.


Éxodo: viaje hacia la libertad 

 

  Tiempo para Crecer 

  

Jueves, 26 de febrero de 2026 

 

  

Durante el nepantla, nuestra visión del mundo y nuestra identidad se ven destrozadas. El nepantla es doloroso, confuso y caótico; señala cambios, transiciones e imprevistos. ¡¡¡El nepantla duele!!! Pero también es un tiempo de autorreflexión, elección y crecimiento potencial. 

  

AnaLouise Keating 

  

El concepto de “nepantla” proviene del pueblo indígena náhuatl del centro de México y regiones cercanas. Captura la sensación de ser transformado en y por la naturaleza. La maestra espiritual Liza Rankow encuentra aliento en la sabiduría que ofrece: [6] 

  

Gloria Anzaldúa escribió sobre el concepto náhuatl de napantla, rico en matices. Se refirió a él como un estado intermedio, un espacio liminal donde múltiples realidades coexisten y donde la transformación puede ocurrir. Napantla se relaciona tanto con nuestros viajes individuales como con los colectivos… 

  

En las escrituras abrahámicas, el desierto es otro lugar intermedio. Tomemos como ejemplo la historia del Éxodo sobre la huida de los israelitas de la esclavitud en Egipto: su viaje por el desierto duró 40 años antes de entrar en Canaán, o lo que se conocía como "la tierra prometida"... El terreno físico entre Egipto y Canaán no era tan vasto como para que se necesitaran 40 años para cruzarlo. Pero la evolución espiritual necesaria para pasar de una conciencia de esclavitud a una conciencia de liberación lleva tiempo. Las personas que emergieron del desierto no fueron las que entraron en él. El número 40, que significa finalización, no se entiende aquí como una medida de tiempo cronológico, sino como una indicación de un período de pruebas en la transición de una forma de ser a otra. 

  

Nepantla nos anima a abrazar el intermedio para aprovechar al máximo en el proceso nuestro aprendizaje y transformación: 

  

Los tiempos de soledad, como los de Nepantla, son dolorosos y difíciles, y la mayoría deseamos salir de ellos cuanto antes. Sin embargo, acortar el proceso es abrir un capullo prematuramente porque queremos la mariposa. Solo encontraremos una sustancia viscosa, o un cuerpo de insecto a medio formar con diminutas alas inútiles. La pregunta no es qué necesitamos para salir de esta soledad, sino qué necesitamos para habitarla, durante el tiempo que sea necesario para completar nuestra transición, nuestra metamorfosis. Verán, la soledad es una estación, no un lugar. Y al igual que la sanación de heridas o la transformación en mariposa, el viaje por la soledad es un proceso, no un evento. 

  

En la cultura de los "trucos de vida" y la gratificación instantánea, la idea de demorarse en el arduo intermedio de la lucha espiritual puede parecer completamente desagradable. Es muy tentador querer pasar por alto el desierto y apresurarse hacia la tierra prometida. Sin embargo, estas experiencias de formación y transformación son esenciales, para que no intentemos entrar al nuevo mundo con la misma conciencia que creó el anterior.   

 

Los desiertos son crisoles donde nos convertimos en las personas que pueden vivir en nuevas tierras de promesa y liberación.  

 

 

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