Resumen semana 40
Este arte mural en el exterior del CAC representa el amor de Francisco por la vida en sus variadas y diversas manifestaciones.
Ansioso por Amar
Resumen semana 40
Lectio franciscana
29 de septiembre – 4 de octubre de 2024
Francisco de Asís logró vivir de una manera sincera, en la que su único objetivo era amar. Este intenso afán de amar hizo de toda su vida una asombrosa victoria para el espíritu humano y divino, y mostró cómo funcionan tan hermosamente juntos.
—Richard Rohr
Francisco era un fundamentalista —no en lo que respecta a las Escrituras doctrinales— sino en lo que respecta al estilo de vida de las Escrituras: no lleves nada para el camino; come lo que te pongan delante; trabaja por tu salario; no te calces. Este sigue siendo un pensamiento revolucionario para la mayoría de los cristianos, aunque es la “médula del evangelio”, para usar la propia frase de Francisco.
—Richard Rohr
Hasta que descubrimos el “caminito”, casi todos tratamos de ganar terreno moral obedeciendo leyes y pensando que así somos espiritualmente avanzados. Las personas como Teresa de Lisieux que siguen este camino más humilde y honesto son invariablemente más amorosas, alegres y compasivas, y tienen mucho tiempo para expresar gratitud por todo.
—Richard Rohr
El camino del amor puede ser desgarrador. No es un camino de conveniencia. Requiere vigilancia y disciplina para hablar por los que no tienen voz, y coraje para aceptar las consecuencias. Sin embargo, los frutos de esa acción son dulces. Son frutos silvestres, y se dan en abundancia —suficientes para alimentar a todo un reino, aquí mismo en la tierra.
—Mirabai Starr
Francisco experimentó a Dios como su “Todo”: Todo bueno, Todo amor, Todo presente, Todo misericordioso. Mientras exclamaba: “Deus meus et omnia”, que significa “¡Mi Dios y mi Todo!”. Cuanto más encontraba a Dios dentro de sí mismo, más veía a Dios fuera de sí mismo, donde cada detalle de la naturaleza le hablaba de Dios.
—Ilia Delio
La revolución de Francisco todavía está en proceso y no puede fallar, porque no es nada más ni menos que el despliegue seguro del Amor mismo, que, como declara Pablo, “jamás dejará de existir” (1 Corintios 13:8).
—Richard Rohr
Práctica semana 40
Lectio franciscana
Sábado, 5 de octubre de 2024
El fraile franciscano Dan Riley escribe sobre el enfoque único franciscano de la lectio divina: [23] *
La lectio no se limita a los monasterios, a los monjes, a “los religiosos”, ni siquiera únicamente a los textos sagrados, sino que es una actividad “en la esfera del amor” —la presencia de Dios— que es santa y completa en todas partes. Es hora de que lo que una vez se celebraba en monasterios, conventos e iglesias se derrame ahora en los hogares y espacios públicos de nuestro mundo. Es tiempo de que lo que antes estaba reservado para la lectura de la Biblia se derrame ahora también en la Creación, la Palabra encarnada. Debemos acogerlo, donde y tal como es…
Ya sea una persona, un lugar o un momento, la disposición franciscana es que el reino de Dios está siempre cerca; la riqueza de la gloria de Dios está presente aquí y en todas partes. Cada criatura es un vestigio de la acción creativa de Dios y una expresión de la Palabra amorosa de Dios. Esta es la bendición de la Lectio franciscana… La lectio consiste en leer, concentrarse o escuchar el tiempo suficiente y con la suficiente profundidad para que emerjan la belleza, la profundidad y la conectividad; la paz y la libertad inspiran la acción y el servicio…
Francisco de Asís caminaba por el mundo como si fuera un jardinero que atendía su gran jardín, planta por planta, asombrado por todo lo que no solo aparecía en la superficie como las flores que brotaban, sino también por todo lo que todavía estaba en la tierra, aún por emerger. Aunque estaba oculto, ya estaba allí. Aunque había muchos elementos, siempre fue un jardín. El rostro de Dios, creía Francisco, brillaba desde dentro de todo lo creado…
La Lectio franciscana es una práctica en la que uno comienza a actualizar su conexión con todo —su unión inherente y heredada con lo Divino… Con el tiempo, una nueva luz se enciende cuando somos llevados a la unidad. Abrimos nuestros corazones a la conversión que es parte del hábito y la práctica de la Lectio, una conversión a través de la lectura del cosmos sagrado — el Cristo que está en todos y en todas las cosas. Leemos la Palabra lentamente —en un versículo, una criatura, un rostro, un viaje, una canción— como la historia cósmica que se desarrolla con la gracia como nuestra guía.
23 Dan Riley, introduction to Franciscan Lectio: Reading the World through the Living Word (Brewster, MA: Paraclete Press, 2022), 15, 16, 18.

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