Resumen Semana 27 — ¿Dónde buscas la felicidad?

Como una gota de lluvia posada sobre una hoja, las Bienaventuranzas ofrecen una receta, gota a gota, para crear, de forma contracultural, el reino de Dios. 

Las Bienaventuranzas: semana uno


Resumen Semana 27 — ¿Dónde buscas la felicidad?

Las Bienaventuranzas: Semana Uno 

Sábado, 11 de julio de 2026


Al reflexionar hoy sobre el mensaje de Jesús, nos unimos a aquellas personas en esa ladera, lidiando con la pregunta de quiénes somos ahora y en quiénes queremos convertirnos en el futuro.   —Brian McLaren

 

Ser pobre de espíritu significa vivir sin necesidad de nuestra propia justicia. Es un vacío interior sin la necesidad de reforzar nuestra reputación. —Richard Rohr

 

Llorar por nuestro pecado y el pecado del mundo es una forma completamente diferente de autodesprecio o de odio hacia los demás. El llanto, si se le puede llamar así, nos permite soportar el dolor del mundo sin buscar culpables ni víctimas.—Richard Rohr

 

Esto parece ser el secreto que Jesús les revela a sus oyentes: el poder con el que nacemos y el que adquirimos a lo largo de nuestra vida es un espejismo. En la realidad, el poder solo se puede compartir.   —Micha Boyett


Aunque puede llevar tiempo, nuestra perseverancia no violenta y nuestra honestidad finalmente triunfarán y darán el buen fruto de la justicia. La verdad está de nuestro lado; Dios está del lado de la justicia.   —John Dear


Las Bienaventuranzas nos recuerdan que la bendición y la justicia están intrínsecamente ligadas. Si deseamos la bendición, entonces debemos buscar la justicia.   —Debie Thomas

 

Práctica semana 27 — ¿Dónde buscas la felicidad?  

La hermana franciscana Patricia Jordan nos invita a contemplar las Bienaventuranzas como una forma de transformar nuestros corazones: [11]  

Un buen punto de partida para el viaje de autodescubrimiento son las Bienaventuranzas. La interpretación de las Bienaventuranzas es la felicidad. ¿Dónde buscas la felicidad? En esta respuesta reside la clave para las decisiones y los desafíos que quizás debas afrontar en tu camino hacia la sanación y la plenitud. Las Bienaventuranzas no niegan nuestros instintos, emociones, pensamientos ni voluntades humanas, sino que nos invitan a reordenarlos o reestructurarlos según las capacidades que Dios nos ha dado. En lenguaje bíblico, este es el doloroso camino de la metanoia, o conversión. El viaje del corazón humano es el tránsito del amor egoísta al amor desinteresado e incondicional, pero la iniciativa proviene de Dios. Dios siempre es el primero en acercarse a la persona humana y el último en alejarse…   

El viaje de nuestro corazón a través de las diferentes experiencias difíciles de la vida restaura la imagen y semejanza de Dios, siempre que nos comprometamos con lo que ello implica. ¿Estás listo para desenmascaramiento y desmantelamiento de las falsas nociones de amor y vida que puedan estar latentes en tu corazón? Si es así, tómate un tiempo para meditar en las Bienaventuranzas…  

La belleza que se describe en las Bienaventuranzas es una vara de medir para identificar las áreas de fragilidad que aún persisten en tu corazón. Quizás desees reflexionar sobre cada una por separado para comprender cómo las Bienaventuranzas abordan esos falsos símbolos de seguridad, poder y autoestima que tu falso yo intenta satisfacer.   

Nuestro punto de partida es el corazón. Bienaventurados los de corazón puro, porque ellos verán a Dios. ¡Qué promesa tan asombrosa! La pureza de la que habla Jesús en esta Bienaventuranza presupone un corazón donde los afectos, el intelecto y la voluntad se integran en un amor que implica la participación en la vida de Dios mismo.




11 Patricia Jordan, An Affair of the Heart: A Biblical and Franciscan Journey (Gracewing, 2008), 52–53.

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