Resumen semana 40 — Avanzando hacia una ecología integral

El misterio de la creación se revela con mayor plenitud cuando nos detenemos a observar algo pequeño y sencillo, como el rocío atrapado en una sola brizna de hierba. 


Francisco y el mundo natural 


Resumen semana 40 — Avanzando hacia una ecología integral

Francisco y el mundo natural: resumen semanal

Sábado, 10 de octubre de 2026

 

La creación misma era la catedral principal de Francisco, lo cual a su vez lo impulsaba a atender las necesidades de la ciudad. Es muy similar al movimiento de Jesús entre la soledad del desierto y el ministerio de sanación en los pueblos pequeños.   —Richard Rohr

 

¿Dónde debíamos experimentar esta encarnación? Precisamente en todas partes y en todo momento, no solo en lugares definidos como sagrados, especiales, eclesiásticos o religiosos.   —Richard Rohr

 

El Cántico de las Criaturas fue compuesto en 1225, un año antes de que [Francisco] muriera. A Francisco le llevó toda una vida darse cuenta de que era verdaderamente hermano del sol, la luna, las estrellas, el fuego y el agua; es decir, de todo el cosmos.   —Ilia Delio

 

Mediante la intuición, Francisco descubrió lo que ahora sabemos empíricamente: que todos los seres vivos son hermanos y hermanas porque poseen [casi] el mismo código genético.   —Leonardo Boff

 

El mundo natural es una historia buena y suficiente en sí misma, si tan solo aprendemos a verla con humildad y amor.   —Richard Rohr

 

A esto es a lo que debería conducir la contemplación: a la vulnerabilidad. No al retiro del mundo, sino a un compromiso más profundo con él. No a la huida del sufrimiento, sino a la disposición de permanecer con él el tiempo suficiente para ver con claridad qué nos corresponde hacer.   —Randy Woodley

 

Práctica semana 40 — Avanzando hacia una ecología integral

 Keith Douglass Warner, Ilia Delio y Pamela Wood sugieren que podemos desarrollar una profunda atención hacia la creación siguiendo el ejemplo de Francisco. [14]  

Francisco observaba a las criaturas de Dios y aprendía de ellas. De las aves comprendió que tenía la responsabilidad de predicarles, de cuidarlas y de compartir con ellas su identidad esencial como criaturas de Dios. De la lombriz de tierra aprendió la humildad. Vivió con sencillez y en cercanía con el suelo y de la tierra. De las abejas aprendió el sentido de comunidad y la convivencia; alababa su arduo trabajo y su vida cooperativa. Francisco se concebía a sí mismo como hermano de toda la creación. Si entendemos que nuestra identidad es la de hermanos y hermanas de toda la creación, ¿qué debemos hacer?...   

Tomar decisiones para simplificar nuestras vidas —reduciendo nuestro consumo de recursos— es fundamental para desarrollar una conciencia ecológica franciscana. Estados Unidos tiene la tasa de consumo de recursos más alta del planeta; por ello, a través de las decisiones que tomamos en el hogar, tenemos el poder de manifestar a diario nuestra preocupación por la creación. Sin embargo, en última instancia, podemos lograr un mayor impacto si involucramos a los demás. La espiritualidad franciscana es un proyecto compartido que se vive en relación con otros seres humanos y con las demás criaturas. Francisco puede inspirarnos a alzar la voz en defensa de las otras criaturas de Dios, a actuar para proteger sus hábitats y a promover políticas que salvaguarden la integridad de la vida en la Tierra.  

Aprender a vivir en relación con los demás es esencial para seguir al santo patrono de la ecología. Francisco estaba abierto al vínculo con el otro —a recibir de todos, ya fueran leprosos, hermanos y hermanas humanos, gusanos, aves, obispos, el agua, el fuego, el viento o la bendita Madre Tierra. Francisco reconocía al Verbo encarnado de Dios en todas las criaturas vivientes. Su apertura le permitía reconocer la bendición de ser hermano de todos, y su respuesta ante ello era la humildad.




14 Ilia Delio, Keith Douglass Warner, Pamela Wood, Care for Creation: A Franciscan Spirituality of the Earth (Franciscan Media, 2008), 78–79.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Fortalecida por el amor

Pablo conocía a Cristo en su interior

Una visita de Teresa